lunes, 28 de junio de 2010

Laura Irene Pastor Perez


1-EN EL INSTITUTO ESTUVE 6 AÑOS YA QUE TUVE QUE REPETIR 4º DE ADMINISTRATIVO POR MOTIVOS FAMILIARES.

2-DE LOS COMPAÑEROS ME ACUERDO DE MUCHOS Y GUARDO AMISTAD CON ALGUNOS DE ELLOS SOBRE TODO CON NIEVES MARIN DE LA ALDEA CON ELLA PASE MUY BUENOS RATOS Y HASTA A DIA DE HOY SEGUIMOS QUEDANDO.OTROS COMPAÑEROS FUERON Mª EUGENIA PASQUIER, CHELO GONZALO, CHARO MARTINEZ,CHARO SOTO,OSCAR GONZALEZ,LA VERDAD ES QUE TE PARAS A PENSAR Y TE ACUERDAS DE TODOS.

3-TENGO MUCHOS RECUERDOS PERO COMO HACE TANTO QUE NO HABLAMOS DEL INSTITUTO SE ME OLVIDAN PERO HAY UNA COSA QUE TODAVIA NOS SEGUIMOS RIENDO Y ES QUE UN DIA ESTABAMOS TERMINANDO LA CLASE DE GIMNASIA Y DIERON “AVISO DE BOMBA” DOS AMIGAS Y YO NOS QUEDAMOS DUCHANDONOS,LUEGO NOS CAMBIAMOS DE ROPA,CHARLAMOS Y CUANDO SALIMOS NO HABIA NADIE, ESTABA EL INSTITUTO VACIO DE GENTE, NOS DIO LA SENSACION DE QUE SE HABIA TERMINADO EL MUNDO FUE MUY RARA LA EXPERIENCIA Y DE REPENTE.. SALIO EL CONSERJE CORRIENDO CHILLANDONOS COMO UN LOCO :QUE SI NO SABIAMOS QUE HABIA DESALOJO DEL CENTRO.BUENO, SALIMOS A LA FLORIDA Y VAMOS QUE ALLI ESTABA TODO EL MUNDO TRANQUILAMENTE EN EL CESPED,TOMANDO EL SOL,CERVECITA,VAMOS, QUE COMO SABIAMOS NO PASABA NADA,GRACIAS A DIOS.

4-SOBRE TODO ME ACUERDO DE UNA PROFESORA QUE SE LLAMABA TERESA AYUSO ERA UN ENCANTO,DE IRENE GARCIA (CONTABILIDAD),Mª JOSE MARTINEZ (GIMNASIA),HE OLVIDADO EL NOMBRE DE ALGUNO PERO NO RECUERDO DE NINGUNO QUE FUERA MAL PROFESOR.TAMBIEN RECUERDO CON CARIÑO A UNA ADMINISTRATIVA QUE ESTABA EN SECRETARIA Y QUE SE LLAMABA TRINI QUE FUE MUY CARIÑOSA CONMIGO YA QUE HICE PRACTICAS ALLI UN VERANO Y FUE UNA EXPERIENCIA MUY GRATA.

5-NO ME ACUERDO DE SU NOMBRE PERO TUVIMOS UNA PROFESORA DE ETICA CON LA QUE HICIMOS COSAS NUEVAS,Y ME QUEDA EL RECUERDO DE QUE NOS HACIA SENTIRNOS NOSOTROS MISMOS Y QUE FUERAMOS POSITIVOS EN TODO, CON ELLA ME LO PASE MUY BIEN, Y SOBRE TODO ME ACUERDO DE Mª JOSE (EDUCACIÓN FISICA) TENIA UN TRATO CON LOS ALUMNOS MUY FAMILIAR ERA UN POCO LA MADRE DE TODOS Y LE TENIAMOS MUCHO CARIÑO.

6-CREO QUE DE LO QUE NOS ACORDAMOS TODOS ES DEL VIAJE DE ESTUDIOS, FUE UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE, TAMBIEN ME ACUERDO DE UN VIAJE A LOGROÑO A VER TEATRO ME GUSTO MUCHO Y ME ACUERDO TAMBIEN DE LAS FUNCIONES DEL SALON DE ACTOS.

7-RECUERDO CON MUCHO CARIÑO EL EDIFICIO EN SI, TENGO MUY BUENOS RECUERDO DE ESOS AÑOS, SOBRE TODO EL GIMNASIO Y LA ZONA LIBRE CUANDO SALIAMOS DE CLASE, LA CANTINA CUANDO YA ERAMOS DE SEGUNDO QUE NO NOS DABA TANTA VERGÜENZA ENTRAR, TE SENTIAS EN EL INSTITUTO COMO EN CASA Y POR EL PASILLO DE LA NAVE ERAS EL REY .
MANDO MIS MEJORES RECUERDOS A TODOS LOS DOCENTES Y A LOS EXALUMNOS-AS Y UN ABRAZO A MIS COMPAÑEROS-AS
LAURA PASTOR

ARNEDO 24 Julio 2010

viernes, 18 de junio de 2010

Manoli Galdamez Sola

Hola Mª Jose
Estuve durante cinco años, de 1991-1996

Soy Manoli Galdamez Sola, me parece muy interesante que se puedan recopilar anécdotas y vivencias que pasamos en nuestros buenos años de estudiantes.

 Compañeros:

De Alfaro: Elena Melero, Fátima Martínez, Estela Marqués, Lorena Linacero, Ivan Carracedo, Javier Cepeda, Pilar Linacero, Ascen Heras, Joana Bea, Armando Rubio,

De otras poblaciones:

(Corella) Mónica Astrain, Laura Ardoiz, Ana Guillorme, Sergio Madurga,Eugenio,Susana
(Castejón) Lorena Fernández, Marisa
(Aldeanueva de Ebro) Virginia Garrido
(Milagro o Cadreita) : Silvia Rodriguez
(Rincon de Soto) Sonia Bruna, Feli Lorenzo, Chelo
(Calahorra) Marta Mazo
(Azagra) Ismael......
(Las Casas-Cornago-Cervera) Mª Jose, Ines....

Seguro que hay un monton más pero ahora asi de memoria.....

Profesores que me dieron clase.....

Mª José MArtínez Landa (EducacinoFisica)
Aurora Martinez (Literatura)
Tomás Alcazar (organizacion)
Florencio Alonso (matematica financiera)
Felix Martinez (Fisica y Quimica)
Mª Luz (Ciencias)
Tere Ayuso (de Corella y nos daba practicas)
Dori Fernandez (practicas)
Ramón Cambra (Ingles)
Carmen García (matematicas comerciales)
Estrella (contabilidad)
Irene Garcia (contabilidad)
Roberto Garcia (lengua y literatura)
Pedro Guillorme (Matematicas)
Lourdes Sainz .... (Matematicas)
Carmen San Jose (practicas y mecanografia)

Seguro que habia más pero …….

Anecdotas:

Muchas y muy buenas:
Éramos un curso que nos gustaba hacer muchas actividades (semana cultural con actuaciones en el salon de actos.... desfile de modas.... bailes..... )
Una anecdota de la que aprendi (a masticar chicle) fue en clase de gimnasia, estabamos comiendo chicle y Mª Jose nos vio, (le molestaba, porque podiamos mordernos la lengua) y a una compañera que le pillo, le hizo ponerse el chicle en la nariz durante toda la hora de gimnasia, de ese modo aprendimos todos a masticarlo sin abrir la boca para que no nos viera.

Algún profesor en especial.....

José Antonio (jefe de estudios) entre los compañeros le llamábamos ASIM, porque en la pelicula de Robin Hood ,el co-protagonista de color, se llamaba ASIM y significaba "EL GRANDE" y como era tan gandote Jose Antonio....


Excursiones o actividades

La semana cultural y del deporte que hicimos competiciones de balonmano, atletismo y alguna otra mas.... con Mª Jose en el poli y en los pantanos...
El viaje de estudios de 2º que fuimos a Salamanca, Ciudad Rodrigo y por ahí. Que fue genial ya que era nuestro primer viaje todos juntos y donde alguno dejaba ya de estudiar.
El viaje final de 5º que fuimos a Tenerife y donde aun recordamos muchas de las vivencias que tuvimos todos alli (administrativo, quimica, agraria, electricidad....) GENIAL GENIAL¡¡¡ tenemos videos y fotos de "casi todo"....

Del edificio....

me gusto mucho cuando se unio F.P. y B.U.P. a traves del pasillo central, la cantina es un hito, el gimnasio era un poco cutre pero lo pasabamos muy bien con Mª Jose, la biblioteca tampoco la use demasiado tan solo cuando teniamos examenes de recuperacion y nos metian alli a todos juntos, la capilla (tengo que reconocer que nunca supe donde estaba) y creo que no sabia ni que habia.Nos encanto cuando Mª Luz nos llevo (una sola vez eso sí) al laboratorio y eso de ver todas las probetas y maquinaria rara.... genial¡¡
Las gradas del jardincillo camino a la cantina..... ¡¡¡Que recuerdos¡¡¡¡ los primeros solecitos de primavera, ver pasar a los chicos hacia la cantina.....

Son de los mejores años que yo he vivido, la verdad hice muchos amigos de los que aún conservo bastantes, tambien con los profesores tuve buena relación (con la mayoria) y creo que fue una buena experiencia en su conjunto.

Seguro que tengo muchas mas cosas que contar pero ire enviando conforme me acuerde, creo que para un dia asi de repente ya esta bien ¿no?


Un saludo y para todos mi mas cariñoso recuerdos
Manoli G.

Una idea genial genial genial¡¡¡¡¡

Lo voy a enviar a mis amigas para que manden más información.....







viernes, 11 de junio de 2010

Jesús Miguel Pascual


Lo primero que recuerdo es la emoción de conocer gente nueva, chicos y chicas de otros pueblos de alrededor, algo que para un chico poco viajado era toda una novedad. Allí estaba el primer día, haciendo amistad con gente de Alfaro, de Corella, de Castejón y de otras localidades que para mí eran totalmente desconocidas. Recuerdo con mucho cariño a Beatriz, con apellidos gallegos, Paradiñeiro Somoza, que íba a compartir pupitre conmigo durante varios años. Me tocó en el grupo 1º C y el primero de la lista era Juan Navajas. Al principio me daba algo de miedo, mis compañeros de escuela en Rincón no estaban, Pedro no fue a estudiar, Luis estaba en otra clase, Luis Alberto se había ido a estudiar Formación Profesional.

El recreo era un buen momento. Salíamos a la piscina, menuda bomba, una piscina vacía, que nos servía de divertimento, subir y bajar es todo lo que hacíamos (se dice que años antes era tradición que los alumnos de finalizaban tiraran a Luis Parra a la piscina, eso sí, llena, pero no sé si era verdad o sólo una leyenda). También estaba la cantina, donde comprábamos el bocadillo y donde nos veíamos con otros chicos mayores del pueblo que estudiaban cursos superiores y que los resultaban como héroes a imitar.

Las horas de, la entonces llamada gimnasia, la hacíamos en el pabellón viejo y nos la daba José Mari. Sobre todo jugábamos a fútbol en el campo de tierra que había entre el pabellón y las aulas. Algunas veces nos tocaba dar vueltas corriendo alrededor del Instituto y otras veces estábamos dentro del pabellón, o bien haciendo ejercicios en espalderas, saltando el potro o jugando a balonvolea. Recuerdo que el pabellón estaba partido en dos espacios por una especie de cortina enorme colocada en el centro. Nosotros ocupábamos la mitad y en la otra parte estaban los de Formación Profesional con su profesora, nuestra querida María José Martínez Landa, y comentábamos que menos mal que no nos daba clase, porque les hacía trabajar bastante más que a nosotros, y mantenía a raya a todos, incluso a los de Bachillerato.

Después de comer teníamos dos ocupaciones favoritas. Una era ir a jugar al billar en el casino. Subíamos al primer piso, allí había dos mesas de billar y echábamos alguna partida entre nosotros o con algún parroquiano, recuerdo sobre todo a Modrego. Otros días nos subíamos al edificio donde vivía el señor Miguel, el conserje. En un piso habían habilitado algún espacio con libros y juegos para que los alumnos de fuera tuviéramos un lugar donde estar al mediodía, ya que había clase también por la tarde. Luego, cuando ya éramos veteranos, nos íbamos al bar, al Aster, y allí matábamos el tiempo hasta que empezaran de nuevo las clases.

Los viajes los hacíamos en autobús de una pequeña compañía de Rincón, los Fernández, que hoy ya no existe. Compartíamos autobuses los de Rincón, Aldea y Castejón, y la venida no estaba mal, pero a la vuelta teníamos que llevar primero a los de Castejón, por lo que a Rincón llegábamos muy tarde. Los autobuses aparcaban en La Florida, en una pequeña explanada cercana al Centro de Salud, lugar que gentilmente se le cedió al busto de San Ezequiel.

Estos son algunos de los recuerdos que perduran de aquel primer año, lleno de novedades y emociones, en los que conocí gente estupenda e hice amistades que todavía se mantienen. A otros les perdí la pista pero han dejado un imborrable recuerdo en mi memoria. Desde aquí, si leen estas líneas, un sincero y afectuoso abrazo. Vale.

lunes, 7 de junio de 2010

F.Alonso Segura


Contesto siguiendo el cuestionario punto a punto.


En el instituto estuve siete años y comencé en el curso1960-61.Mis compañeros que recuerdo:
Miranda, San Salvador,Raul Tejada,Joaquín Ausejo,Toño Palacios,Antonio Martinez B.
Marques,Carrascosa,Los Muerza de San Adrian etc,etc,
Me preguntas si recuerdo anécdotas en clase, haciamos burradas a los profesores como Agustín Zapatel y otros;todas travesías de crios.
Tuvimos muchos profesores en los diferentes cursos y en mi recuerdo estan por diferentes motivos Chity, Raul Tejada (padre) Toya (Mª Victoria) Ferrero.
De Fernando Ferrero el especial recuerdo es que me introdujo en las ganas de la lectura.
Del viaje de estudios recuerdo lo que supuso de novedad para nosotros en aquellos años estar en el hotel en habitación con teléfono, para llamarnos entre habitaciones.Y anecdotas muchas.
Recuerdo nuestro campo de practicas y lo entretenido de los talleres de electricidad, carpinteria y mecanica.

RECUERDO LA ANÉCDOTA DEL VIAJE DE ESTUDIOS CUANDO TUVIMOS QUE PARAR EL AUTOBUS EN SAGUNTO PARA QUE MUCHOS DE LOS QUE IBAMOS VIERAMOS POR PRIMERA VEZ EL MAR, CON CASI TODOS EN EDAD DE 15 AÑOS.. LOS TIEMPOS ERAN MUY DIFERENTES A LOS DE HOY
Un saludo a todos F.Alonso Segura

miércoles, 2 de junio de 2010

José Manuel Catalán Alonso


Hola Mª José.

Enhorabuena por tu iniciativa y seguido contesto a tus preguntas.

Exalumno-a: José Manuel Catalán Alonso

1. ¿Dime cuántos años estuviste en el instituto y cúal fue el primero?.

Hice FPII rama química. Cursé cinco años y el primero fue en 1986. Entré en octubre de 1986 y finalicé los estudios en 1991.

2. ¿Puedes decirme el nombre de compañeros de Alfaro y otros tantos de otra ciudad?.

Me acuerdo que el primer año comenzamos 20-25 alumnos y terminamos sólo 5 en 1991. Recuerdo con mucho cariño a Juan Navajas, Ángel Jiménez (que le costaba pasar el test de Cooper, jejeje), Vicente Cordón, los tres de Alfaro y además me acuerdo de Juan Baustista Gárate de Arguedas y Pedro Antonio Lalinde de Cabretón.

3. ¿Recuerdas alguna anécdota en clase tuya o de tus compañeros?.

Son muchas, pero me acuerdo por ejemplo de un profesor de Oviedo (le llamábamos junquera) que nos dió un año clase y marchó. De vez en cuando ahuecaba el culo del sillón para sacar sus ventosidades y se pensaba que no nos dábamos cuenta, que jodido.

4. ¿Podrías decir el nombre de algún profesor-ra que te dió clase?.

Bueno, la verdad es que me acuerdo de todos: Pero por citar a algunos, Antonio Castillo y Pedro Ruiz (ambos ya jubilados), Mª José Martínez que me dió educación física los cinco años, Sebastián Urquía (transmitía una paz interna y externa increible).

5. ¿Puedes recordar algún profesor que te motivó por algo en especial?.

Sí. Por ejemplo:

. Sebastián Urquía porque era increible como podía tener esa serenidad, tranquilidad y espiritualidad las 24 horas al día, los 365 días al año.
. Me acuerdo también de una profesora forastera de matemáticas en 4º, aunque no recuerdo su nombre y que nos daba clases particulares gratis en su casa el día anterior al examen y nunca quería darnos pistas sobre las preguntas.

6. ¿Puedes recordar alguna excursión u otra actividad (teatro, semana cultural,) con tus compañeros y qué vivencias te dejó?.

Sí, por ejemplo:

- La ginkana por Alfaro que hicimos en 4º. Fue una diversión constante durante todo el día.
- El viaje de estudios a las Islas Canarias.

7. ¿Qué recuerdas del edificio?. Campo de prácticas, biblioteca, capilla, cantina, gimnasio....

Me acuerdo mucho de los laboratorios de química, eran antiguos y parecían los típicos laboratorios de la universidad del siglo XIX. La cantina regentada por Pedro Varea, la conserjería con Manolo Ochoa y un montón de cosas más.


Cuídate y un abrazo.

Manolo Catalán

miércoles, 12 de mayo de 2010

Susa Cuartero Lapeña

Estuve cuatro años, desde 1976 a 1977 Quiero recordar a todos mis compañeros pero es difícil, pues ya han pasado algunos años.A los que sigo viendo y relaciono son: Charo Antón , Javier Velaza, Jorge Gallego, Alberto Catalán, Caty Sesma, José A Segura, J.A Tomás, Any, Juani Fernandez, Alfredo Sanchez, Mª Angeles Randez,,Arancha Vallejo, Chus Lacruz, Joaquina Prusen, Javier Sesma, Carmelo, José Del Río, Cepeda, Chemi, Macarena, Viky, Jesús Perez, Vicente Ruiz. De los profesores que nos dieron clase en los diferente cursos recuerdo aunque sin apellidos de algunos a los siguientes: Don Javier que nos impartió clases de biología Doña Pilar Navas que nos dio matemáticas Doña Gertrudis Lafuente también de biología en otro curso Pilar Santamaría en Lengua y Literatura Doña Petra o como le gustaba que le llamaran Petrita que impartía Literatura Iñaki Zurutuza el “duro” de matemáticas Raúl Tejada con el laboratorio y la Química Doña Concepción Diez Taboada cariñosamente llamada “La Chity” de Física y Química Don Antonio Sanz el profesor de dibujo y diseño Don Antonino Burgos que nos daba Geografía e Historia Fernando Ferrero con sus peculiares clases de Lengua y Literatura Mª José Martínez que daba Educación Física a la que llamábamos “Gimnasia” De todos algo queda de dichos y hechos pero me acuerdo especialmente de dos profesores de Biología, tanto Gertrudis como D.Javier, transmitían pasión por la biología y aunque no he seguido por esa línea, siempre los tengo como referentes de buenos profesores. Excursiones seguro que hubo y actividades aunque no recuerdo exactamente cuales, habría. Lo que sí se que hicieron una función de teatro un grupo de un curso menos y me acuerdo que me encanto. No recuerdo el titulo de la obra. En general mi recuerdo del instituto es bueno porque aunque también pasamos malos ratos, allí tenemos los mejores recuerdos de juventud. Recuerdo la cantina como un lugar de reunión, sobre todo con los chicos y las chicas de los pueblos. Campo de prácticas, biblioteca, capilla, cantina, gimnasio.... El gimnasio, creo que entonces estaba algo “flojo”, Recuerdo muy bien los laboratorios y sobre todo la ilusión que nos hacía, o por lo menos a mí, cuando tocaba ir para hacer alguna práctica. No se si esto será suficiente, pero espero que sea de ayuda para lo que quieras hacer. Saludos. Susa

lunes, 10 de mayo de 2010

Mario Martinez Martinez


7 de Mayo de 2010

Mario Martínez Martínez

Recuerdos de Instituto

Para María José Martínez Landa

Aquí te dejo mis recuerdos del Instituto, y voy a procurar ser ante todo sincero.
Decir en primer término que a diferencia de la mayoría de los textos de ex alumnos que voy leyendo, mis memorias del Centro, que por aquel entonces (1962) era un Instituto Laboral, no son demasiado gratas.
Quizá sea debido a que esos estudios, a nivel profesional me sirvieron de poco, al contrario que a otros muchos, a mí no me proporcionaron una continuidad universitaria ni un buen puesto de trabajo (aunque sí me viniese bien a nivel personal, eso seguro). O quizá también fuese la culpa de la escasez de medios económicos que hacía que la compra del material indispensable supusiese en ocasiones un escollo difícil de salvar a pesar de la buena voluntad de mis progenitores.
Todo esto y alguna cosa más, como ser uno del montón, aunque no llegase a repetir ningún curso (hubiese tenido que repetir cuarto, pero abandoné), hace que la experiencia de mi paso por el centro fuese más bien agridulce. De todas formas y aunque lo poco amable la memoria procura olvidarlo, algo siempre queda, sea malo o menos malo.



Estuve en el Instituto Laboral cuatro años (eran, creo, cinco años y Reválida, por aquel entonces). El primero lo hice en la Abadía, acondicionada para Instituto hasta que se construyó el centro de la Florida. Recuerdo, además de las clases de altas techumbres, la gimnasia en su patio, donde también éramos aleccionados con canciones patrióticas, los escalones para subir a las clases y para bajar también a los talleres y laboratorios, y la buena camaradería existente entre los chicos, chavales de diez años llenos de vigor que empezaban a descubrir la vida.
De ese primer año conservo el recuerdo de la trágica muerte de Don José María, Director del Centro por aquél entonces. Era un buen profesor y un trabajador incansable. Su suicidio nos conmocionó a todos. Estaba casado con una mujer de exuberante belleza y él no era precisamente un dechado de ella, las malas lenguas hablaron de una infidelidad matrimonial, pero nunca se supo a ciencia cierta.
Aquél día nos reunieron a todos los cursos en el patio, nos explicaron lo sucedido y nos llevaron al entierro, fue tema de conversación durante meses.
Poco tiempo después, en el curso siguiente bajamos a la Florida, al nuevo Centro que él había promovido para el pueblo de Alfaro.
Allí comencé mi segundo curso. Al ser todo nuevo era un verdadero lujo comparado con la Abadía, los talleres (carpintería, mecánica y electricidad), el laboratorio, eran lugares amplios y luminosos, el terreno de cultivo ubicado en su parte trasera (Campo de prácticas), era enorme y también los edificios que lo circundaban.
La gimnasia, que era impartida al alimón por Don Emilio Bustamante (que también impartía Formación del Espíritu Nacional) y por Don José Luís, se hacía en el campo de deportes de la Florida y consistía en varias tablas de gimnasia y consiguiente partido de fútbol (éste no debía de faltar). Las clases también eran luminosas y acogedoras.



Entre mis compañeros hubo de todo. Chicos como yo que llegábamos a la media con apuros, chicos que sobresalían en todo, otros que lo hacían sólo en algunas cosas y aquellos que eran verdaderas nulidades y pasaban las clases dando guerra y deseando ser expulsados al pasillo.
Sin ubicarlos en el mismo orden anterior, recuerdo a Rafael Casas, Constantino Ovejas,
Carlos Vicente, J. María Cordón, y algunos más, todos alfareños.
Entre los forasteros, a los hermanos Cárcar, a Marrodán, Vicente Fernández, Iñigo (no recuerdo el apellido) y a bastantes más de los que tengo presentes sus rostros pero sus nombres se me escapan.



Una de las cosas que no se me olvidan y que da fe de las ganas de estudiar que algunos de estos forasteros tenían, era la forma en que se trasladaban desde sus lugares de origen (Corella, la Aldea, Rincón) hasta Alfaro. Lo hacían en bicicleta. Fuese invierno o verano cogían su “bici” y la mochila de los libros a la espalda y se presentaban a las puertas del Instituto. En invierno para evitar el frío, se colocaban unas hojas de periódico en el pecho y eso les cortaba en lo posible el gélido cierzo.
Anécdotas positivas propias recuerdo pocas. Hay una que a modo de resumen la dejaré para el final de estos recuerdos. Negativas tampoco recuerdo demasiadas (aunque supongo que tanto de unas como de otras las habría). Dos que me dejaron huella (en lo negativo) estuvieron protagonizadas por el mismo profesor: Don Antonio Sanz, que Dios tenga donde merezca. Este profesor, de genio vivo y en ocasiones violento y que según decían, era muy bueno dibujando, nos tenía a todos amedrentados, al menos a todos aquellos para los que dibujar era un esfuerzo que no se daba demasiado bien. Muy amigo de aquellos que dibujaban bien, pero enemigo acérrimo de los muchos que éramos de la zona media e incluso malos.
A mí en varias ocasiones me rompió los dibujos o me los llenó de rayones (cosa que hacía constantemente con muchos) y una vez, en que producto de los nervios (nervios a los que él inducía a cualquiera), se me cayó un tintero lleno de tinta, me tuvo recogiendo tinta del suelo después de que la clase terminara, todo ello, aderezado con hermosos insultos.
Pero lo que da verdadera idea de su mal carácter fue lo que le hizo a un chico, que era un superclase pero el dibujo no le iba, al que ofreció aprobarle el curso en el que estaba suspendido en dicha asignatura si al siguiente año no aparecía por el Instituto. El chico no volvió más y él cumplió su palabra, lo aprobó (como podéis ver aún tenía alguna cosa buena, cumplía lo que decía).



A lo largo de esos cuatro años fueron muchos los profesores que pasaron por las aulas y me dieron clase, al ya mencionado Antonio Sanz, hay que añadir Don Manuel Izal, profesor de religión, Don Antonio Castillo, Doña Maria Luisa, Don Pedro Fernández, Don Luís Álvarez Dieste, profesor de francés, Don Agustín Zapatel, de física y química, Don Raúl Tejada, de matemáticas, Doña Mª Victoria, también de matemáticas, Don David, de historia y geografía, Don Jesús Palacios, de organografía, Don Fernando Ferreró, de lengua, La “Chiti”, Don Antonino y alguno más que no recuerdo.
Luego estaban los de talleres, Eugenio Casas, de carpintería, Joaquín Ausejo de mecánica, de quien guardo grato recuerdo, y el ya mencionado Don Pedro Fernández que también nos impartía electricidad y que tenía buen talante.
Recuerdo que en las practicas de laboratorio a Zapatel casi siempre le fallaban los experimentos, se le rompían los tubos y las probetas, sin embargo con “Chiti” las cosas iban mucho mejor.


Si hubo una profesora de la que guardo un recuerdo amable, esa es Doña Mª Victoria (familiarmente llamada “La Toya”), porque te animaba (de ella y mía contaré una anécdota al final) y porque era una señora despampanante que te hacía estar pendiente de ella aunque sólo fuese por sus atractivos.
También de los profesores de talleres y de aquellos en que sus clases lo pasaba más o menos bien y estaba a gusto, y todo lo relacionado con Letras, donde podía expansionarme escribiendo, algo, que sin yo saberlo, iba a ser una de mis aficiones futuras.



La verdad es que yo no anduve metido en actividades culturales ni teatrales en aquella época, y en cuanto a excursiones, no digo que no se hicieran, pero no recuerdo ninguna.
Ahora, precisamente ahora, es con el asunto de la poesía y la escritura, cuando más actividades culturales practico, algo que por aquel entonces ninguno de mis condiscípulos imaginaba siquiera de un chico más bien reservado, anodino y un poco torpe, incluso, ¿cómo podían esperar de mí que llegase a escribir poesía?



Del edificio de la Abadía ya he comentado al principio un poco de mis recuerdos y también del nuevo edificio de la Florida. Para nosotros el cambio del uno al otro fue memorable, como pasar del purgatorio al cielo, sobre todo por lo sombrío del primero y lo luminoso del segundo, por el amplio Salón de Actos (hoy reconvertido en cine), el campo de fútbol, la piscina (aunque fuese poco usada) y el campo de prácticas, donde aprendimos de manos del Señor Basilio a usar el tractor, a manejar la azada e incluso a arar. Sobre todo recuerdo la amplitud del edificio en todos sus conceptos.



Bien, dije al principio, que dejaba una anécdota positiva para el final, que resume un poco mi paso por las aulas del Centro y quizá también mi paso por la vida.
Doña Mª Victoria, fue una profesora que todos recordamos, pero además a mí me dejó grabado el recuerdo de dos días especiales.
Todos los días sacaba a un par de alumnos a la pizarra a explicar la lección de la jornada anterior para poner nota. Aquel día, sin esperarlo, pues no había estudiado (las matemáticas no eran mi fuerte, y no lo siguen siendo) me tocó a mí: -“Martínez Martínez, a la pizarra”. Fue un desastre, no me sabía nada. El resultado fue: -“Tiene usted un cero, ándese con ojo porque le volveré a preguntar cualquier día de estos”
Aquello me sonó, no sé porqué, como: -“Voy a volver a preguntarle mañana”. No lo dijo explícitamente, pero yo quise escucharlo así entre líneas.
Así que esa noche empollé matemáticas como un loco. Y al siguiente día: -“Martínez Martínez, a la pizarra”. En esa ocasión, casi sobre aviso por ella misma, le respondí a todo de cabo a rabo. Cuando termino el examen me dijo:- “Martínez, usted va a ser el hombre de los ceros y los “dieces”. Naturalmente, me puso un diez, y aquella nota media me salvo el curso.
Así que hace unos años, en su recuerdo, le dediqué algo para lo que ha resultado que sí tengo una cierta habilidad y que me ha proporcionado algunos “dieces” que promedian con un aprobado alto los ceros con que la vida nos obsequia. Un pequeño poema, un soneto en el que resumo lo que más nos impactaba de ella: su pelo rojo, sus piernas, su belleza. Creo que todos estuvimos un poco “enamorados” de ella. Pero que quede claro, que aunque en los versos no mencione su forma de enseñar, también eso lo recuerdo gratamente.
Con él, cierro estos lejanos recuerdos de mi paso por el Instituto Laboral de Alfaro.



Aquella “Profe” de “Mates”



Desde la bruma gris de la distancia
que envuelve voluptuosa las vivencias,
puedo sentir tu voz y tu fragancia
en un aula de sueños y carencias.

Recuerdo tus cobrizos capilares,
tus formas tan sensuales y modernas,
y el morbo despertando en escolares
el cruce inofensivo de tus piernas.

Tú fuiste, sin querer nunca saberlo,
de aquél profesorado de instituto,
la que mejor captaba nuestra audiencia;

gozando de tu cuerpo, sin tenerlo,
llegaste a ser, platónico absoluto,
nuestro primer amor de adolescencia.



Mario Martínez.